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Viaje a Cataratas del Iguazú en moto


La previa del viaje

Este viaje a Cataratas del Iguazú en moto fue el que siguió a aquel viaje iniciático de 8.000 km por el sur Argentino-Chileno en enero de 2016. Mi amigo Cor Vandepolder, a quién conocí en aquel viaje, había continuado viajando por Sudamérica en su moto y para octubre estaría visitando Cataratas del Iguazú.

Conocer las Cataratas fue una excelente excusa para encontrarme nuevamente con mi amigo. Acomodé las cosas en mi casa y trabajo y me tomé la semana del 12 de octubre para hacer este viaje.

Viajaría mucho mas liviano sin el equipo de camping ni nada de ropa de abrigo. Para octubre hace calor aquí en Córdoba y en Cataratas siempre está caluroso y húmedo.

La moto estaba lista. Unos meses antes la había llevado al mecánico para que le repare lo único que se había dañado en el viaje al sur: un barral de la suspensión delantera. También se le hizo un service completo. Las cubiertas y transmisión estaban en buenas condiciones así que no hubo mas que cargar las alforjas, ponerle nafta y salir.

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Día 1 – Domingo 9/10/16: Córdoba – Federal (Entre Ríos)

Salí desde Córdoba el domingo 9 de octubre por la tarde. No estuve muy organizado que digamos y por eso arranqué recién a las 16 hs. Decidí salir igual porque posponer la salida para la mañana siguiente ya sería demasiada demora.

Mapa recorrido Córdoba - Federal
Mapa recorrido Córdoba – Federal

La RN19 que va desde Córdoba hasta Santa Fe es muy transitada por camiones, con muchos pueblos cada pocos kilómetros y no es autovía, es ruta simple (creo que al día de hoy una parte se ha habilitado como autovía). Es una ruta muy dura para transitar y es difícil hacer un buen promedio. Cada pueblo tiene su entrada lenta, semáforos, lomadas… Por ser domingo además había muchísimo tráfico por la gente que se traslada de pueblo a pueblo.

Yamaha Fazer YS 250 en YPF de Arroyito
Yamaha Fazer YS 250 en YPF de Arroyito

A eso de las 19 hs paré a cargar nafta y merendar algo en una YPF a la entrada de Arroyito, con 220 km recorridos.
Desde allí tomé la circunvalación para evitar pasar por la ciudad y continué viaje hacia Santa Fe ya por autovía.
Como iba a cruzar Santo Tomé y Santa Fe de noche decidí no hacerlo por circunvalación sino por la ciudad.

Ese fin de semana largo se organizaba en Paraná la «Fiesta Nacional del Disfraz». Sabía que tenía convocatoria.. pero nunca imaginé la magnitud de ese evento! Ya al llegar a Santo Tomé se notaba que había mucho mas tráfico que el habitual. En Santa Fe paré en una estación de servicios nuevamente a cargar nafta y cené una hamburguesa. Como ya era de noche pregunté si habría algún hotel pero me dijeron que estaba todo completo. Imposible conseguir alojamiento.

A medida que me acercaba a Paraná todo empeoraba. No me quedaba alternativa que continuar el viaje hasta que llegue a algún lugar donde haya un hotel con habitación disponible.

¡Parecía como si todo el universo se dirigía a Paraná! Creo que de hecho era así… a medida que avanzaba el tráfico se hacía mas intenso y lento. Para colmo esta fiesta se desarrolla en un predio sobre la ruta de circunvalación que sale de Paraná… justo por donde debía pasar. Por eso el tráfico se desviaban por una ruta que atravesaba la ciudad…

Crucé Paraná prácticamente a paso de hombre… ni idea de cuánto tiempo demoré.

Cuando por fin pude salir a la RN12 eran cerca de las 12 de la noche. 50 km mas adelante tomé el desvío a la derecha por la ruta provincial RP127 que atraviesa Entre Ríos en diagonal de sudoeste a noreste y se une en Corrientes con la RN14.

Para ese entonces había pasado de un tráfico infernal a la soledad prácticamente total. Nada de tráfico y muy pocos lugares poblados. Si veía algún cartel de hotel paraba y preguntaba por habitación libre con el mismo resultado: nada disponible, todo ocupado! La noche se fue poniendo fría, bastante fría… más de lo que imaginé cuando salí de Córdoba. Por eso en una de esas paradas aproveché para ponerme mas abrigo porque realmente la estaba empezando a pasar mal.

Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»

La ruta desolada. Obviamente ¿a qué puede ir alguien viajar por esa ruta un domingo pasada medianoche? Ya los de la fiesta estaban todos en Paraná… Y, a diferencia de la RN19, no hay ningún pueblo sobre la ruta… todos están a unos cientos de metros. Se me ocurrió entrar a uno de esos pueblos y era tal el silencio que el ruido de la moto aturdía… aparentemente no había nada ni nadie despierto a esa hora!

Tal como estaba planteada la situación, decidí dejar de perder tiempo buscando donde parar e ir directamente hasta la localidad mas grande que estaba adelante que es Federal (100 km mas adelante) y rogar que allí hubiera algún hotel disponible. Así fue que en la mas absoluta soledad seguí hasta esa localidad.

Tras recorrer 600 km desde Córdoba, llegué a Federal pasadas las 2 de la mañana. Paré en una estación de servicios a la entrada, cargué nafta y cené una hamburguesa. Estaba bastante cansado, con frío y hambre. La comida me devolvió el alma al cuerpo. Aproveché para consultar por algún hotel y me indicaron uno cerca, el Hotel Yatay, que resultó muy apropiado en calidad y precio. Como ya había cenado en la estación de servicios, solo tuve que guardar la moto en el estacionamiento, llevé lo básico a la habitación y me desplomé en la cama.

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Día 2 – Lunes 10/10/16: Federal (Entre Ríos) – Gob. Virasoro (Corrientes)

El conserje me había avisado la noche anterior que no estaba habilitado el servicio de desayuno ya que el personal estaba de vacaciones (o tal vez en la Fiesta del Disfraz en Paraná…) por lo que luego de la ducha caliente me retiré del hotel. Lubriqué la cadena de la moto, cargué la cosas y me dirigí a la estación de servicios donde había cenado la noche anterior. Cargué nafta y continué ruta hacia el norte.

Entre Ríos - RP 127

Si bien la RP127 es una ruta no muy transitada, tampoco es muy segura: la carpeta asfáltica bastante irregular, mal mantenida, las banquinas con yuyos altos, algunos pozos y poca señalización.
El día nublado estaba ideal para viajar. El pronóstico indicaba la posibilidad de lluvias mas adelante.

Dos horas mas tarde (a las 12:30) estaba llegando a la intersección con la ruta RN14 donde hay una YPF y paré a cargar nafta.

Mapa recorrido Federal - Gob. Virasoro
Mapa recorrido Federal – Gob. Virasoro
Colas para cargar nafta en RN14

Cuando vi la cola que había que hacer para cargar me acordé del viaje al sur cuando esto había sido algo habitual. No esperaba pasar por esto nuevamente. Gracias a que el día estaba nublado no se hizo tan pesada la espera.

La siguiente parada a cargar nafta fue en Alvear donde aproveché también para almorzar un sanguche con una gaseosa. Me puse el equipo para lluvia porque se veía que la lluvia era inevitable.
Al poco de andar comenzó a llover y fue entonces mi debut viajando en ruta bajo la lluvia. En mi viaje anterior por el sur había tenido viendo, ripio, frío, noche… pero nada de lluvia.

Por suerte el equipo de lluvia Givi se portó muy bien y en general el resto de la moto, las cubiertas con tacos Metzeler y el casco también. Solamente me mojé los pies porque no uso botas impermeables aunque al no hacer frío no se sufrió tanto.

Pasadas las 18 hs llegué a Gobernador Virasoro, última localidad antes de entrar a Misiones. Aún llovía por lo que decidí que por ese día ya era suficiente ruta. A la entrada hay una estación de servicios, cargué nafta y pregunté por algún hotel cercano y me indicaron uno que estaba unos 300 mts mas adelante, el hotel Vuelta del Ombú. Tenía habitación disponible, bastante económica y con cochera así que no lo pensé mucho y me registré allí. El conserje me sugirió que para cenar, como estaba lloviendo, podía pedir comida por teléfono y así fue que cené en el hall del hotel un rico pollo con papas, luego me duché, colgué toda la ropa mojada por la lluvia en el baño y me fui a dormir. Mañana debería estar llegando a Iguazú.

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Día 3 – Martes 11/10/16: Gob. Virasoro (Corrientes) – Foz de Iguazú (Brasil)

Desayuné en el hotel, revisé que todo en la moto estuviera bien y emprendí nuevamente viaje. En el día debería llegar sin problemas a Iguazú.

La mañana era luminosa y recién en ese momento pude apreciar la vegetación frondosa del lugar. Mucho verde, flores, colores intensos… Parece que el día anterior entre la lluvia y el cansancio no había visto nada de eso.

Mapa recorrido Gob. Virasoro - Posadas
Mapa recorrido Gob. Virasoro – Posadas

Gobernador Virasoro es la “puerta de entrada” a un paisaje distinto con muchísima vegetación, tierra anaranjada y arcillosa, plantaciones de todo tipo, forestaciones… en definitiva verde, mucho verde.
Obviamente también se sentía la humedad y el calor, aunque no se sentía tanto por el cielo seminublado que me hacía muy agradable el viaje.

Plantaciones de té en Misiones
Plantaciones de té en Misiones

La ruta se transformó en un sinfín de subidas y bajadas unas tras otras, sin grandes curvas, pero sí con algunas pendientes bastante empinadas. Si bien no llovía, el asfalto estaba resbaladizo por la cantidad de barro que dejaban los camiones y camionetas que salen de los campos y forestaciones.

Yamaha Fazer en ruta en Misiones
Yamaha Fazer en ruta en Misiones

Ni te cuento cuando toca viajar detrás de uno de esos camiones: te tapan de barro! Como no son de conducir despacio, cuesta bastante pasarlos en esas subidas, algunas muy largas. En las bajadas cuando se lanzan es casi imposible pasarlos –al menos para mi moto- ya que aprovechan el descenso para tomar envión para la subida siguiente alcanzando velocidades de hasta 120 km/h o tal vez mas. Hay que estar muy atento al circular en esas rutas!

Yamaha Fazer en ruta en Misiones
Yamaha Fazer en ruta en Misiones
Iglesia sobre la ruta en Oberá - Misiones
Iglesia sobre la ruta en Oberá – Misiones

Paré en Oberá a cargar nafta, comer algo y continuar viaje por la RN14 hasta el paraje 2 de Mayo donde tomé por la RP11 hasta El Alcázar, una localidad muy linda y tranquila –supongo que porque eran las 15 hs-. Recorrí un poco hasta que encontré la plaza principal y me detuve un rato a descansar bajo la sombra de frondosos árboles, tomar unas fotos y comer unas galletas.

Plaza en El Alcazar - Misiones
Plaza en El Alcázar – Misiones
Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»
Yamaha Fazer 250 llegando a Iguazú
Yamaha Fazer 250 llegando a Iguazú

Un poco mas adelante la ruta se une con la RN12 que va hasta Puerto Iguazú, las cataratas y el cruce de frontera con Brasil.

De allí a Puerto Iguazú quedaban todavía 130 km, y llegué a eso de las 17:30. Cuando ya estaba llegando se me pone a la par un motociclista en una BMW amarilla que me pareció familiar… ¡Era Cor! Estaba regresando de visitar cataratas del lado argentino y se dirigía a Foz donde se estaba alojando… ¡Qué alegría verlo nuevamente! Nos detuvimos un momento en la banquina para saludarnos y me indicó que lo siguiera hasta la posada donde yo también me alojaría.

Yamaha Fazer YS 250 en Cataratas del Iguazú
Yamaha Fazer YS 250 en Cataratas del Iguazú

Cruzamos la frontera en un trámite bastante rápido y seguí a Cor hasta la posada “Ziza” que resultó un excelente lugar para alojarse en Foz. Muy buen servicio, precio y ubicación. Y lugar para dejar las motos.

Atardecer sobre el puente Tancredo Neves
Atardecer sobre el puente Tancredo Neves

El reencuentro de dos amigos merecía una celebración. En cuanto estuve instalado nos fuimos caminando a cenar un exquisito surubí grillado acompañado con cerveza. La ubicación de la posada es muy buena en ese sentido: caminando llegás a muchos lugares interesantes para comer o tomar algo. Me sentía feliz de encontrarme con Cor nuevamente después de tanto tiempo. Si bien solo habíamos compartido 6 días en mi viaje del mes de enero anterior por Torres del Paine y el glaciar Perito Moreno, eso había resultado suficiente para forjar una amistad duradera a lo largo del tiempo. Me ha sucedido con otras personas que he conocido en viajes. Supongo que será por la intensidad de las experiencias compartidas.
Durante la cena me puso al día de todo lo que vivió en su viaje por Sudamérica hasta ese momento.

Como él ya había visitado el lado argentino, quedamos en que ese recorrido lo haría yo al día siguiente junto con otros huéspedes en una combi que habían contratado para eso así se simplificaba todo.
Y en el día posterior buscaríamos un lugar para ir a visitar juntos, posiblemente el complejo de la represa de Itaipú.

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Día 4 – Miércoles 12/10/16: Visita cataratas lado argentino

Al ser las cataratas el principal atractivo turístico del lugar, es fácil conseguir un servicio de minibús que te lleve hasta allí y te busque en el día. De eso se había encargado el dueño de la posada.

Foz de Iguazú - Posada Ziza
Foz de Iguazú – Posada Ziza
Foz de Iguazú - Posada Ziza
Foz de Iguazú – Posada Ziza

Luego de un muy buen desayuno tipo buffet en el comedor de la posada vino la combi a buscarnos a los que íbamos a visitar las cataratas del lado argentino.

Cataratas del Iguazú - Entrada al parque

El día estaba lluvioso pero la temperatura era templada, agradable.

Como no llevaba mochila –lo que me enseñó que siempre hay que llevar una- la improvisé con el bolso sobre el tanque de la moto. El problema es que, en mi caso, el bolso no trae correas para usarlo como mochila por lo que debía llevarlo siempre en la mano. Me puse un rompeviento y encima de todo la campera para lluvia Givi. Y las zapatillas para poder caminar cómodo.

El chofer de la combi nos pide toda la documentación y se encarga de presentarla al cruzar la frontera. Todo el tiempo llovía o lloviznaba. Nos dejó en la entrada al parque y convenimos una hora a la tarde a la que vendría a buscarnos.

No hay mucho que pueda contar sobre las cataratas que no se conozca ya. Solo podría decir que al verlas sentí algo parecido a lo que sentí al ver por primera vez el glaciar Perito Moreno… como que quedás con la boca abierta y no se puede creer que un lugar así exista. Como siempre una cosa es ver videos y fotos y otra es estar allí en persona.

Cataratas del Iguazú - Vista desde lado Argentino
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado Argentino
Cataratas del Iguazú - Salto lado Argentino
Cataratas del Iguazú – Salto lado Argentino
Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»
Cataratas del Iguazú - Vista desde lado Argentino
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado Argentino
Cataratas del Iguazú - Sendero lado Argentino
Cataratas del Iguazú – Sendero lado Argentino

En la entrada al parque hay puestos de venta de comida y souvenirs. En uno de ellos compré una de esas capas transparentes que al final no sirven para nada… te mojás igual. Plata tirada.

Aclaro que siempre hay que llevar ropa para lluvia porque en algunos lugares el “espray” que se levanta por las caídas de agua te moja todo.

Quedé impresionado por la «Garganta del Diablo», un lugar impactante que hasta da vértigo al asomarse a la baranda de la pasarela.

Cataratas del Iguazú - Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú – Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú - Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú – Garganta del Diablo

Hubo un momento en que llovió bastante fuerte y lo aproveché para almorzar hasta que la lluvia parara. No tuve tiempo de hacer todos los circuitos pero creo que vi lo principal.

Cataratas del Iguazú - Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú – Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú - Garganta del Diablo
Cataratas del Iguazú – Garganta del Diablo

A la hora indicada pasó la combi a buscarnos, nos llevó a visitar el hito de la triple frontera como curiosidad y desde allí ya volvimos a Foz.

Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»

A la noche temprano fuimos a cenar con Cor, esta vez fue pizza. Me encantó que te ofrezcan jugo de naranja exprimido como bebida en los restaurantes.

Amigos disfrutando pizza en Foz de Iguazú
Amigos disfrutando pizza en Foz de Iguazú

Entre otras cosas planificamos la salida que haríamos el día siguiente al complejo Itaipú.

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Día 5 – Jueves 13/10/16: Visita complejo Itaipú

El jueves, luego de desayunar acompañé a Cor a hacer algunas compras. Al recorrerla me dí cuenta que Foz es una ciudad bastante más grande de lo que pensaba.

Instalaciones Itaipu desde el colectivo turistico
Instalaciones Itaipu desde el colectivo turístico
Instalaciones de Itaipu vista desde el colectivo
Instalaciones de Itaipu vista desde el colectivo

Terminada la compra nos dirigimos al norte hacia el complejo Itaipú, que se encuentra a menos de 10 kilómetros.
Al entrar hay un estacionamiento donde se dejan los vehículos y entramos a un edificio donde compramos los boletos para el colectivo que hace el paseo por el predio. Cada cierto tiempo sale uno de estos colectivos de dos pisos con un guía bilingüe que va explicando todo lo que vamos viendo en el trayecto. Recorre la parte inferior del muro del paredón, pasamos cerca del enorme vertedero, por el edificio administrativo, luego la ruta sube bordeando el monstruoso paredón y al bajar entra a un predio donde está el centro turístico del complejo. Allí hay una especie de museo lleno de infografías y elementos que cuentan la historia de la construcción del embalse. En un salón auditorio se proyecta un documental sobre la historia del proyecto Itaipú. También hay sanitarios y un restaurante para sentarse a comer algo mientras se disfruta de la vista del complejo. Allí hicimos un alto con Cor y comimos algo.

Itaipu: recorriendo el paredón del embalse
Itaipu: recorriendo el paredón del embalse
Instalaciones de Itaipu vista desde el museo turistico
Instalaciones de Itaipu vista desde el museo turistico
Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»
Instalaciones de Itaipu vista desde el museo turistico
Instalaciones de Itaipu vista desde el museo turistico

Como los colectivos pasan continuamente uno puede quedarse el rato que quiera y luego tomar el siguiente que pase. El recorrido finaliza en el mismo edificio donde sacamos los boletos. Retiramos las motos del estacionamiento. Cor había visto que sobre la ruta de regreso hay un monasterio Budista y me propuso ir a visitarlo. Lamentablemente el horario de visita era hasta las 16:30 y no pudimos entrar. Así que regresamos a la posada directamente.

En la esquina de la cuadra donde nos alojamos hay una cervecería muy bien puesta y a la noche se instalan en la calle esos carros tipo “Food Truck” donde preparan hamburguesas o pizzas, se ponen mesas y sillas en la vereda y se arma un local gastronómico completo.

Ahí disfrutamos con Cor de unas cervezas y mas tarde, a modo de despedida, fuimos a cenar a un restaurante “diente libre” con muchos cortes de distintas carnes. Muy buena la comida.

Celebrando otro buen día compartido con Cor
Disfrutando muy ricas cervezas en Foz
Celebrando otro buen día compartido con Cor
Celebrando otro buen día compartido con Cor

Esa fue nuestra “última cena” ya que a la mañana siguiente dejábamos la posada. Cor iría rumbo a Ciudad del Este para luego recorrer Paraguay y yo primero visitaría las cataratas del lado brasileño y seguiría hacia Posadas donde me esperaba un amigo para alojarme y pasar un día con él y su familia.

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Dia 6 – Viernes 14/10/16: Cataratas lado brasileño – Posadas (Misiones)

Preparé la moto, desayuné y (otra vez) tocó despedirme de Cor. La vez anterior 5.000 km y 8 meses atrás en El Calafate. Ahora en Foz de Iguazú. Si bien compartí solamente el paseo por Itaipú, Cor en realidad es una persona de la que se disfruta mucho su compañía, su conversación y su don de gente. Y eso le dio ese toque especial al viaje a cataratas.

Despidiéndonos con Cor a la salida de la posada
Despidiéndonos con Cor a la salida de la posada

Esta despedida fue más que nada un “hasta luego” porque como el final de su vuelta por Sudamérica en moto iba a ser en Valparaiso (Chile) me aseguró que Córdoba estaba en su ruta de regreso… así que tendría otra oportunidad para compartir rutas con él en mi provincia dentro de no mucho tiempo.
Nos dimos un abrazo, sacamos la foto de despedida y nos fuimos de la posada, cada uno a seguir su ruta.

Cataratas del Iguazú - Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado brasilero.

Desde la posada fui a visitar las cataratas del lado brasilero. Esta vez el día estaba soleado, caluroso y húmedo. La vista desde este lado complementa lo que se puede ver desde el lado argentino.

Cataratas del Iguazú - Vista panorámica desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú – Vista panorámica desde lado brasilero.

Hay una vista frontal general de las cataratas que en el lado argentino no puede verse. Pero no se puede apreciar la Garganta del Diablo por ejemplo. Las dos vistas se complementan por lo que hay que visitar las dos siempre que se pueda.

Cataratas del Iguazú - Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú - Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú - Vista desde lado brasilero.
Cataratas del Iguazú – Vista desde lado brasilero.
Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»
Cataratas del Iguazú - Coatí
Cataratas del Iguazú – Coatí
Cataratas del Iguazú - Coatí curioso
Cataratas del Iguazú – Coatí curioso

El caudal de agua era impresionante y todas las vistas fueron magníficas.
Una vez terminado el paseo me fui directamente a la aduana para volver a Argentina. Allí me encontré con la desagradable sorpresa de tener una cola enorme de autos para hacer el trámite y cruzar la frontera. Eran las 15 hs y el calor se hacía sentir. Estuve parado no menos de 45 minutos al sol hasta que la cola de autos llegó por fin a unos árboles.

Aduana Iguazú: colas de autos
Aduana Iguazú: colas de autos

Ese tiempo perdido no estaba en mis cálculos. Aún me quedaban un poco más de 300 km hasta Posadas, mi destino en ese día.
Apenas crucé la aduana me metí en la primera estación de servicios a refrescarme un poco la cabeza que la tenía cocinada, almorcé recién a esa hora –cerca de las 16 hs- un sanguche con una gaseosa, llené el tanque de la moto y emprendí el regreso hacia Posadas.
No sé si será porque era viernes a la tarde pero había mucho tráfico en la ruta. Me pareció haber visto varios lugares interesantes dignos de ser visitados a lo largo de ese trayecto, pero obviamente mi objetivo ya era el regreso a Córdoba…
Llegué de noche a Posadas donde Miguel me esperaba en su auto para guiarme hasta su casa donde me alojaría hasta el domingo a la mañana cuando continuaría viaje a Córdoba.
Posadas fue una ciudad que me impresionó muy bien. Una ciudad grande, con una amplia costanera y muy linda. Ojalá otra vez pueda visitarla con más tiempo.

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Día 8 – Domingo 16/10/16: Posadas (Misiones) – Federal (Entre Ríos)

El domingo salí tarde luego de desayunar y despedirme de Miguel y Karina, mis anfitriones. Me guiaron con el auto desde su casa hasta la ruta de salida, la 105 hacia el sur donde luego tomaría nuevamente la RN 14 para regresar por el mismo camino por el que había ido. Al final del día debería estar en Federal luego de recorrer un poco mas de 550 km.
Al salir de Posadas hacía mucho calor, y es ahí cuando concluyo en que me resulta mejor viajar con clima frío que con calor… porque llega un punto que no hay nada más que puedas quitarte y sigue haciendo calor…
Por suerte a medida que avanzaba hacia el sur se empezó a nublar y al promediar la tarde ya era bastante mejor el clima.

Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.
Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.
Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.
Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.

Cuando la ruta llega a Paso de los Libre se hace autovía. Allí aproveché para descansar en una YPF, tomar un café con leche con medialunas, cargar nafta y seguir viaje.

Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.
Yamaha Fazer 250 regresando de Cataratas. Ruta 14 Corrientes.
Atardecer sobre Ruta 14 Entre Rios
Atardecer sobre Ruta 14 Entre Rios

A las 19 hs se puso el sol y aproveché para parar en la banquina, que no estaba en muy buenas condiciones que digamos y sacar fotos a ese hermoso atardecer de campo que el viaje me estaba obsequiando.

Yamaha Fazer 250 atardecer en ruta 127 Entre Rios
Yamaha Fazer 250 atardecer en ruta 127 Entre Rios
Yamaha Fazer 250 atardecer en ruta 127 Entre Rios
Yamaha Fazer 250 atardecer en ruta 127 Entre Rios
Atardecer en ruta 127 Entre Rios
Atardecer en ruta 127 Entre Rios

Todavía faltaban 90 km para llegar a Federal adonde llegué pasadas las 20 hs y me alojé nuevamente en el Hotel Yatay, donde tan bien me habían atendido cuando pasé a la ida.
Guardé la moto en la cochera, me dí una ducha y fui a cenar en un restaurante que está a una cuadra del hotel. Premié mi día de ruta con un rico lomo a la pimienta con papas a la crema… y me fui a descansar al hotel. Mañana me esperaba el último tramo hasta Córdoba.

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Dia 9 – Lunes 17/10/16: Federal (Entre Ríos) – Córdoba

Durante la madrugada hubo una tormenta bastante fuerte. Aunque no impidió que durmiera muy bien.
Esta vez sí hubo servicio de desayuno, el que tomé con gusto. Preparé la moto, y salí a la ruta luego de cargar nafta en la estación a la salida de Federal.
Todavía quedaban algunos charcos de la tormenta de la noche anterior pero la ruta y el clima eran ideales para viajar.
Al llegar a Paraná había quedado con encontrarme con un amigo que vive allí y tomar con él un café en alguna estación de servicios que esté sobre la ruta de acceso a Paraná para no desviarme de mi ruta.
Cuando entro a la estación veo estacionada una hermosa Kawasaki ER6N negra bien cargada frente al Shop y, como pasa siempre, las motos tienen esa tendencia a reunirse solas. Así que estacioné la mía a la par. No había mucha gente por lo que no me costó mucho individualizar al dueño de la moto: un muchacho tomando un café con leche y en la silla de al lado su casco …
Como vi muchas calcos brasileñas pegadas en el parabrisas de la moto supuse que él motero sería de esa nacionalidad. Grande fue mi sorpresa cuando al responder al saludo me encuentro con un cordobés que es ¡mas cordobés que yo! Como siempre entre moteros la conversación sale sola y al minuto ya estábamos conversando sobre la ruta, de dónde veníamos, por donde habíamos pasado y el destino de cada uno.

Claudio Bustos: su Kawasaki estacionada en Paraná
Claudio Bustos: su Kawasaki estacionada en Paraná

Resulta que habíamos compartido gran parte de la ruta del día anterior: él venía de Brasil por Uruguaiana y desde allí habíamos hecho el mismo recorrido parando en los mismos lugares casi al mismo tiempo. También había pasado la noche en Federal, solo que en otro hotel. Y como se dirigía a Córdoba y llevaba mas o menos el mismo ritmo de viaje que yo quedamos en continuar el resto del recorrido juntos.
Mientras estábamos conversando entra mi amigo Marcelo. Los presento, se sienta a la mesa con nosotros, pide un café y se une a la charla.

Se hizo la hora de continuar viaje, así que me despedí de Marcelo y me preparé para afrontar el último tramo del regreso con mi nuevo compañero de viaje.
Cruzaríamos Paraná, Santa Fé y pararíamos recién a tomar algo y cargar nafta en San Francisco.
Transcurría todo sin novedades, hasta que empecé a sentir que el motor de mi noble Yamaha empezó a “tironear” un poco. Algo extraño ya que nunca había tenido problema alguno y una de las mayores virtudes de mi moto es justamente la suavidad de su motor.
Como podía seguir casi sin problemas pensé que sería algo que podría ver con el mecánico cuando llegue a Córdoba.

Para cuando llegamos a San Francisco, el tironeo había aumentado y le comenté del problema a mi compañero.
Lo primero que se nos ocurrió es que podría tratarse de la bujía –nunca se la había cambiado- así que me consulta que si quería él me hacia el cambio allí.
Yo siempre llevo una de repuesto debajo del asiento (junto con unas llaves y una lámpara halógena). Le dije que para cambiarla debería quitar la cacha izquierda para que la llave saca-bujía llegue mejor.
Me pongo a buscar mis herramientas en la alforja, que están bastante abajo y para cuando las encuentro mi amigo me dice:
– “Listo. Ya está”.
– “¿Ya está qué?” le respondo.
– “¡Ya cambié la bujía!”.
No sé en qué momento lo hizo pero sacó una llave cortita, metió mano debajo de la cacha y sin quitarla cambió la bujía. ¡Un maestro¡
Hice arrancar la moto y, aparentemente, funcionaba bien.

Claudio Bustos: mi salvador en el viaje
Claudio Bustos: mi salvador en el viaje. Cambiando la bujía de mi Yamaha.

Luego de merendar y cargar nafta arrancamos nuevamente por la ruta 19 que a partir de allí era un suplicio por el tráfico de camiones y la sucesión de localidades, pueblos y pueblitos que hay que sortear cada uno con sus semáforos y lomos de burro… una tortura!
Al poco de salir pude verificar que la falla continuaba y no solo eso… sino que cada vez iba peor. A tal punto que no solo no tenía fuerza para pasar un camión sino que ya los camiones empezaban a alcanzarnos.
Llegando a Arroyito levanté mi brazo, le indiqué a mi amigo que me detenía y paré en la banquina porque ya me era imposible continuar.
Me sentía totalmente desorientado. Jamás hasta ese momento había tenido ningún problema. ¿Qué le pasará a la moto?
Cuando intento darle arranque veo que una luz amarilla en el tablero comienza a titilar. Mi amigo lo ve y me dice:
– “Eso es un código de error”.
– “¿Código de qué?” le digo.
– “Es un código. Fijate: una, dos, tres, cuatro titileos lentos y uno, dos cortos. Eso significa código 42”.
Yo lo escuchaba y lo único que me salía era un “Ajá…”.
Me pregunta si tengo algún manual de la moto y me acuerdo que una vez descargué de un grupo de facebook el manual de taller de la YBR 250 y lo tenía en mi dropbox. Por suerte donde habíamos parado el celular tenía buena señal así que ingresé a mi carpeta de documentos y pude descargar el archivo PDF con el manual.
Luego buscamos y, efectivamente, estaba al final la tabla de códigos de error y encontramos que ese código correspondía a un “problema en el circuito primario o en la bobina de encendido” (según recuerdo).
Resulta que Claudio Bustos, tal el nombre de mi nuevo amigo (y a la postre salvador de la situación), era de profesión ¡mecánico! y todo eso era su ABC diario.
Me dice:
– “Una moto como la tuya (refiriéndose a la calidad de mi Yamaha) es muy raro que tenga un problema de este tipo. Por lo general lo que ocasiona el problema es alguna otra cosa que se le agregó… ¿Tiene alarma?”
– “Si” le respondo.
Entonces me dice que es probable que el cable que corta la corriente del motor sea el causante del problema.

Libro "Crónicas de mi primer viaje en moto"
Libro «Crónicas de mi primer viaje en moto»

Me pregunta si lo dejo que meta mano en la moto a ver si encuentra el cable y probar si es eso y yo lo miro como diciendo… “¿Qué alternativa hay?”
Estábamos a la vera de la RN19 a 100 km de Córdoba y con mi moto que ya ni siquiera arrancaba…
– “¡Dale! Metele nomás.” Le dije.
Acto seguido Claudio quita el asiento, la cacha izquierda, busca donde está la alarma y sigue el cable por debajo del tanque hasta un lugar entre el motor y el tanque de nafta, allí mete la mano y veo que desprende un cable.
Entonces me dice:
– “Ya está. Probá ahora de darle contacto a ver si sigue marcando error la luz del tablero”.
Pongo contacto y… todo parece estar en orden. Le doy arranque y… ¡Arranca! Y queda regulando perfecto… No sé como contarles la felicidad que sentí en ese momento y no tenía palabras para agradecer a Claudio que, como si nada, ya estaba colocando todo en su lugar nuevamente para seguir viaje.
– “Bueno. Vamos a probar como anda.” Me dice y arrancamos nuevamente.
Voy atento los primeros kilómetros sin ningún tipo de problema: nada de tironeo ni nada raro.
Le hago señal de “todo ok” y continuamos la ruta normalmente hasta Córdoba adonde llegamos sin inconveniente. A la entrada de circunvalación nos detuvimos, intercambiamos números de teléfono y hubo promesa de reunirse nuevamente.

¡Y yo aún sin saber cómo agradecerle el gesto de reparar mi moto parada en medio de la ruta!
Luego cada uno partió para su casa.

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Conclusiones del viaje

Misiones es una provincia que tiene muchos lugares hermosos para visitar además de las cataratas.
Foz de Iguazú es mucho mas grande y tiene mejores servicios para alojarse y pernoctar que Puerto Iguazú.
Hay que estar atento a los horarios de cruce de la frontera para no perder tiempo.
Me gusta más viajar con frío que con calor.
Mi anécdota con Claudio Bustos –que al día de hoy no deja de sorprenderme- es la prueba de esa «magia» que te acompaña siempre cuando viajás en moto.

Un gran tipo realmente este Claudio.

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